•Las Meninas (1656)
•Diego Rodriguez de Silva y Velazquez
•
•Esta es la penúltima obra
que el maestro sevillano pinta antes de
•morir y es considerada no
sólo su gran obra maestra sino, como
•Lucas Jordán muy bien dijo
:”una teología de la pintura”. La escena
•transcurre en el Alcázar de
palacio, donde el pintor tiene su taller, y
•allí está el artista
pintando un retrato, que nunca veremos, de Feli-
•pe IV y su esposa, que
posan, de pié, en el preciso lugar donde esta-
•mos nosotros, los
espectadores. Esa es la inquietante magia de esta
•obra, en ella y por primera
vez, se han invertido los papeles, la Infanta
•Margarita, su menina María
Agostina que le alcanza un vaso de agua,
•los demás acompañantes,
Isabel de Velasco y Marcela de Ulloa, así
•como la enana Maribárbola y
el enano Nicolasillo Pertusato ya no son los observados:
•ellos nos observan a
nosotros, ellos son los espectadores.
•Maribárbola, una enana
acondroplásica de rasgos perrunos, se llamaba en realidad
•Bárbara Asquin, era de
origen alemán y había estado, hasta 1651 al servicio de la
•Condesa de Villerbal,
después de cuya muerte pasó a la corte de Mariana de Austria.
•El otro enano de la obra es
el imberbe Nicolasito Pertusato, miembro de una familia de
•la nobleza italiana de
Milán, que en la época de la pintura tiene ya casi 30 años y mues-
•tra los típicos rasgos
infantiles de un enanismo hipofisario hipogonadal.