Los enanos bailarínes fueron
uno de los objetos decorativos de mayor éxito producidos por los
artesanos griegos, y en particular por los de Pompeya, en el
período helenístico.
Eran frecuentemente exportados
a Roma y gran parte de los hoy conocidos se recuperaron de un
naufragio frente a la ciudad de Mahdia, en Tunez , razón por la
que están, todavía, expuestos en el Bardo Museum de ese
país.
Estas figuras grotescas y
habitualmente itifálicas, formaban parte del
decorado hogareño de numerosas familias griegas y romanas de la
epoca, ilustrando la actitud hedonista que orientaba la filosofia
de vida en las culturas mediterraneas de ese período histórico.
Este enano bailarín constituye
una representación conceptual abstracta y resulta, por lo
tanto, no sólo difícil sino probable-mente inútil intentar una
identificación diagnóstica ya que, seguramente, no es la
transcripción de un modelo de la realidad.